miércoles, 12 de octubre de 2011

Las cabras que desfilaban los miércoles

Hola gentuza. Ya estoy de vuelta, y no vengo sola... Estoy con un amigo, llevo toda la tarde con él. Con un amigo que me entiende, que me consuela... Pero solo por sus mil doscientas cincuenta y nueve páginas (lo escribo en letrita para que pique más a la vista). Mil doscientas cincuenta y nueve. Mil doscientas cincuenta y nueve. ¡¡Mil doscientas cincuenta y nueve!! Yo cuando lo vi pensé que era un vademecum. Y además el pavo de la librería me lo quería presentar formalmente, se tomó demasiadas molestias. Ni siquiera me pidió el nombre para ingresarlo en el sistema, ver si estaba registrada y hacerme el descuento -esta es la mayor chorrada del mundo, para una nimiedad de 5% de descuento...-. Solo le faltó sacarme un té con pastas, pero no eran las 7. También podría haberme sacado unos bollos, pero bueno, para bollo ya está él. Es un hombre con pocas luces, todo hay que decirlo; y la verdad es que su cara-bollo no ayuda mucho. Cuando me dijo el precio del libro estuve a punto de arreglársela; nunca pensé que tuviese vocación de cirujana, creo que no soy hija del doctor Milagro, me han dicho que esas cosas vienen de familia.

Pero os estaba hablando de mi amigo... Es taaaaan sensacional, si fuese Carmen Lomana me haría un vestido con mi colegui. Pero no lo soy, y esa tipa me produce una censura mental inminente. No puede ser paisana mía y preferir antes Marbella, eso sí que es una mediocridad. Cuando yo fui, estaba llena de gilipollas vestidos con raya diplomática, supongo que nacen en cualquier punto de España y van allí a reproducirse. ¡¡Pero no mueren!! Tal vez tengan una fábrica de ellos como la Martorell... Los fabrican en serie y su numerito es la matrícula de su Porsche.

Pero que os estaba hablando de mi amigo... En fin, como le gusta mucho hablar -sin que le escuchen, ni le lean- os dejo directamente con él, que seguro que se presenta mejor. Giddens, esta es la gente; la gente, este es Giddens.


Me voy ya, antes de que llegue Cuéntame y nos colapse en ese bucle temporal tan aterrador en el que sumió al franquismo. (¿Alguna vez habéis pensado que Franco pudo haber sido asesinado por Carlitos?)
Yo esta noche no duermo tranquila...

Fdo. Anita Dinamita o un despojo del estudio

martes, 11 de octubre de 2011

The beginning

Hoy empiezo a escribir la paranoia de mi vida. Me presento, me llamo Ana Esther, tengo 19 años y curso 2º de periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca. Soy veterana en esto de los blogs, un día tuve dos. Hoy creo que tengo dos y medio. Os cuento.

Resulta que después de un tedioso examen de filosofía allá por bachillerato, a un amigo -que muchas veces me sacó las castañas del fuego y a día de hoy sigue haciéndolo pero indirectamente- y a mí -servidora, hola, hola- se nos ocurrió la satisfactoria ingenuidad de crear un blog de crítica social - http://elblogfilosofico.blogspot.com/ - que nada tenía que ver con filosofía, pero que recibe su nombre por el momento de su creación. Pues bien, como toda niña pequeña con cachorro nuevo, cuando el can cumplió un año lo deseché por mi parte -cosa horrenda y de la que muchas veces me arrepiento- y decidí crear la mayor pastelada del mundo, un blog personal, http://lasonrisadelanube.blogspot.com/, que sucumbió a mi irascibilidad y dramatismo post-adolescente. Este aún no ha sido clausurado, y espero que dure por muchos años más, pero como toda universitaria reprimida, necesito un muro contra el que estampar los huevos de la rutina.

Tal vez esto debí de haberlo comenzado el primer segundo del primer minuto de la primera hora del primer día de [...] del primer año de carrera. Pero qué le vamos a hacer, no soy alemana, mi prima de riesgo particular superaba los 400 puntos.
De todos modos, bienvenidos a mi segunda nube, bienvenidos a mi montaje, mi exclusiva, mi día a día. Bienvenidos a mí. Hoy comienzo a venderme. O a regalarme, quién sabe, que la recesión española también atenta contra la integridad psicológica.


Fdo. Anita Dinamita.